IV. Sistema de Esencias del Reloj Floral de Linneo.(Elemento Fuego)

La sincronización de nuestro Reloj Interno con el Gran Reloj Cósmico.

La vida es vibración, la vibración es ritmo, el ritmo es armonía, la armonía es salud.

Este Sistema floral esta constituido por 12 esencias cuyas propiedades pueden sintetizarse en la capacidad para SINCRONIZAR nuestros relojes psicobiológicos con el Gran Reloj Cósmico, a partir de lo cual podemos obtener extraordinarios beneficios para nuestro bienestar psicofísico.

La fundamentación del Sistema de Esencias del Reloj Floral,  se encuentra en los descubrimientos de Linneo, quien creó un reloj floral de acuerdo a los horarios de apertura y cierre de cada flor a lo largo de las 24 horas del día. De este reloj floral hemos seleccionado doce flores cuyos horarios de apertura y cierre se producen con una diferencia de dos horas una de otra. Estos horarios se Corresponden con los 12 meridianos de la Medicina China.

Las ERF (Esencias del Reloj Floral) armonizan los Meridianos que permiten la circulación armónica de la ENERGÍA VITAL. Cada órgano y su energía específica posee una serie de funciones. La Energía Vital o CHI fluye rítmica y armónicamente para darnos vida y salud. A lo largo del día, en una danza precisa y rítmica el CHI va modulando sus dos modalidades. YIN reposo y acumulación y YANG producción y movimiento. En las 24 horas del día, los Doce meridianos actúan dos horas cada uno. Los meridianos YANG produciendo y los meridianos YIN acumulando no sólo energía a nivel físico, sino también emocional. Cada meridiano produce una VIRTUD, QUE SE EXPRESA EN UNA ACTITUD MENTAL Y EMOCIONAL POSITIVA, ASI COMO EN EL ARMÓNICO FUNCIONAMIENTO DE LOS ORGANOS NUTRIDOS ENERGÉTICAMENTE POR DICHO MERIDIANO.

Todos los fenómenos asociados a la vida poseen una base rítmica por la cual cumplen ciclos perfectamente sincronizados. En efecto, la Ley del Ritmo explica que la vida, en su expresión humana (microcosmos) posee ciclos y etapas que se sincronizan con los ritmos, ciclos y etapas cósmicas (macrocosmos).

La salud, desde este punto de vista cronobiológico, es el resultado holístico de la sincronización de todos nuestros ritmos biológicos entre sí y de éstos con los ciclos cósmicos.

Ésta adecuación se la debemos a los vegetales, que fueron los primeros seres vivos que aprendieron a sincronizarse con los ciclos cósmicos. Esta memoria “vegetal” es una conquista extraordinaria de la naturaleza que a lo largo de los millones de años de evolución, se ha ido grabando en los genes de todas las especies; largo proceso que ha dado como consecuencia una gradual internalización de los ritmos cósmicos, conformando un reloj interno que funciona al mismo tiempo como oscilador o sincronizador en relación con los ritmos exteriores.

El gran reloj cósmico o reloj-sincronizador posee una realidad física y su existencia fue recientemente descubierta por la Cronobiología. Se trata del Gen Reloj. El gen reloj “maestro”se encuentra ubicado en el encéfalo, más precisamente en los Núcleos Suipraquiasmáticos (NSQ) del Sistema Nervioso Central. A su vez, de este Reloj Maestro dependen los llamados “osciladores periféricos” que son genes-reloj, ubicados en los órganos más importantes (corazón riñones, hígado, pulmones, etc) y que responden a señales muy precisas de índole rítmica. Existen tanto en plantas como en el ser humano, pero lo más sorprendente es que la incorporación terapéutica del gen reloj vegetal en una persona enferma, modifica los patrones rítmicos de ésta para reestablecer su salud y lo mismo ocurre a la inversa. De ésta manera se corrobora que el gen reloj vegetal es compatible y convergente con el humano.

En su conjunto estos relojes, producen un orden temporal para que todos los órganos realicen sus funciones en forma simultánea y/o sucesiva, de acuerdo con las necesidades que la vida plantea. Podemos imaginarnos así un reloj con decenas de agujas cada una de las cuales gira con un ritmo propio y sincronizado con la totalidad.

La cronobiología afirma que todas las enfermedades poseen como base una alteración de los ritmos que afectan a los genes-reloj, produciendo desincronización de estos genes relojes, entre sí y de estos con el entorno cósmico.

Si bien la Cronobiología posee un desarrollo reciente, la Medicina Oriental China e Hindú ya habían descubierto estos mecanismos y establecido un diagnóstico y terapia basados en estas observaciones de los ritmos micro-macrocósmicos.

Por ejemplo los Doce Meridianos de la Medicina Tradicional China, poseen horarios específicos de funcionamiento y reposo. Cuando un meridiano está desincronizado, afecta a los órganos que dependen de él y así surgen las enfermedades. Por su parte, la Medicina Hindú Ayurvédica afirma lo mismo en relación con los Doshas Vata, Pita y Kapha, que son las tres formas de energía que nutren a nuestro organismo.

Los vegetales y en particular las flores poseen relojes altamente eficaces y perfectamente sincronizados, por lo cual tienen una información cronobiológica, que por medio de las Esencias Florales puede ser “transferida” corrigiendo desfases o alteraciones pasajeras o crónicas de nuestros relojes, actuando como verdaderos relojeros florales. Tal es el fundamento de la Cronoterapia Floral.

El primer científico occidental que descubre las propiedades cronobiológicas de las flores fue Carl Linneo, médico y botánico sueco que vivió en el siglo XVIII. Linneo fue el creador de un reloj compuesto de flores, cuyo abrir y cerrar se produce en horarios perfectamente establecidos.

Si bien el Reloj Floral de Linneo (Horologium Florae) consta de muchas especies florales, nosotros hemos escogido por razones operativas doce de éstas cuyos horarios de apertura y cierre han sido establecidos con precisión. Basándonos en la experiencia, observación y seguimiento de cientos de pacientes hemos llegado a las siguientes conclusiones:

• La Vida es un fenómeno rítmico por excelencia.

• La adecuación de los ritmos endógenos (propios del individuo), microcósmicos, con los ritmos exógenos (propios del entorno), macrocósmicos , es la base de la salud. Por el contrario la enfermedad es en sí misma una desincronización  o disrritmia, un desfasaje de estos ritmos.

Las Flores del Sistema LINNEO poseen la información necesaria para el reestablecimiento de dicha sincronización, por lo cual nuestro ser puede nutrirse de “ritmo vital” de acuerdo a las diferentes necesidades, circunstancias o enfermedades.

Armonizar nuestra existencia en base a la sincronización de nuestros ritmos biológicos, permite calidad de vida, prevenir enfermedades, retardar el envejecimiento, reducir los niveles de stress, ansiedad; nos ayuda a aprovechar mejor el potencial de energía vital  y como resultante, un mejor estado de salud.

 

El sistema de esencias del Reloj Floral de Linneo consta de doce esencias preparadas con flores que poseen propiedades terapéuticas cronobiológicas para la sincronización de nuestro reloj interno con el Gran reloj Cósmico.

Linneo lo construyó observando los horarios de apertura y cierre de cada especie floral, las cuales se abren y cierran en precisos horarios diarios siguiendo un perfecto ritmo cronobiológico.

Los vegetales y en particular las flores poseen relojes altamente eficaces y perfectamente sincronizados, por lo cual tienen una información cronobiológica , que por medio de las esencias florales puede ser “transferida”, corrigiendo desfasajes o alteraciones pasajeras o crónicas de nuestros relojes , actuando como verdaderos relojeros florales.

 

 

Tal es el fundamento de la Cronoterapia Floral.

Sales de Schussler:  son doce remedios que trabajan sobre el  equilibrio mineral en todas las células del cuerpo. Este fue un descubrimiento de un médico alemán, a finales del siglo pasado, que representa un importante aporte a la terapéutica.

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